
El tiempo en este virtual mundo se habia vuelto loco, después de dos semanas de intensa lluvia, el cielo se ha despejado, ha vuelto a relucir el sol pero después de haber sido la atmósfera limpiada, el frio ha caido a plomo en las ajetreadas calles de esta bidimensional ciudad.
Los personajes que pululan por sus calles van atabiados con largos y abultados abrigos que les cubren hasta las cejas, los gorros de lana empiezan a hacer acto de presencia, incluso los guantes empiezan a vislumbrarse en las manos de las personas. El clima ha hecho mella en todos y cada uno de nosotros, tan extraño y peculiar que lleva la contraria a su homónimo real (aqui está lloviendo a cántaros).
Aún asi, y con el gélido aliento de Shiva golpeándonos en el cogote, los miembros de la organización de Mr. X no eramos capaces de ponernos mas ropa encima, eramos felices enseñando nuestra musculatura, nuestros abultados e informes abdominales y prominentes biceps, combatiamos el frio con una dosis de elevada musculatura.
No sabiamos si era por pura chuleria o, porque a la hora de diseñarnos, no se preocuparon de nuestra salud en las altas horas de la noche o en las épocas mas intempestuosas. El gentio nos miraban con una mezcla de extrañeza y asombro, mientras nuestras desnudas y musculosas barrigas se cuajaban del bierzo que caia continuamente sobre ella mientras andabamos.