El mundo está cambiando, lo noto en las personas que transitan impedidas por fuerzas que superan su comprensión y recorren cada dia un camino predeterminado que escapa a toda explicación y toda explicación. Lo noto en el parpadeo de las luces de la calle, en las impertérritas y perpetuas sombras que nos acompañan, en los hieráticos entornos de mis escenarios, en el frio perpetuo de la lluvia al caer sobre mi bronceada piel en el patio trasero. Como bien pronosticaba dias atrás, algo ocurrirá y no sé porqué me da tanto miedo y estoy tan inquieto.
Siempre se dice que los seres humanos son reacios a los cambios, porqué lo que pueda avecinarse provoca en mi estas sensaciones que nunca antes habia experimentado y que tanto se asemeja a lo que algunos llaman "terror"?
Todo esto me asaltaba mientras, como cada dia, me dirigia al
Bar de Barbón. A darle de nuevo la vida que el mismo se habia buscado, el aliento para que su respiración no cesase y asi poder servir a los escuetos clientes que llegaban a visitarlo con lo mejor de mis cosechas personales y las especias mas raras que pudiesen encontrarse a 1000 píxeles a la redonda.
Pero hoy no era un dia como otro cualquiera, todas estas sensaciones que me asediaban como un asesino sanguinario me tenian intranquilo desde hace ya muchos mas dias de lo que puedo recordar, no sé si fue por la extraña visita de algún personaje harto sospechoso o simplemente la ausencia de novedades en la rutinaria tasca me habian auto-convencido de que algo iba a pasar, aunque como todo en esta vida como en la otra, el azar es una pelota pinchuda que no sabes en que momento te va a saltar en la cara y ensartarte con todas sus púas llenas de acontecimientos que no podrás evitar.
Asi que me puse en contacto con uno de mis informadores nada mas llegar a la escasamente iluminada taberna, cogí el teléfono, marque los números correspondientes y una voz digitalizada (que en aquella época se llevaban mucho) me contestó al otro lado del aparato. Fui escueto y conciso, algo incluso extraño para mi, queria que se informase, que buscase todo lo necesario a lo que habia estado aconteciendo en este micro universo desde nuestra desaparición y , casi podriamos decir, que nuestra huida. Que busque los últimos avistamientos de los
B.S.A.M!! (que viéndolo asi, tienen nombre de grupo rock de la actualidad), que camine pegado a sus culos y persiga hasta el fin de sus dias, que redacte todo lo visto, todos los comportamientos, las conversaciones entre ellos y sus últimas incursiones. Sobretodo eso último, no sé porque el
Bar de Barbón pasó de ser uno de sus objetivos prioritarios a desaparecer del mapa como todo signo de vida después de una pandemia zombie.
Colgué el teléfono y quedé a la espera de cualquier noticia, ya fuese buena o mala que mi contacto pudiese traerme. Estaba tan nervioso, uno de esos nuevos sentimientos que alguien sin escrúpulos habia implantado en mi, que debia hacer todo lo posible por distraerme, asi que mientras espero a aquellos que iluminan este pub con su propia luz y su propia música, yo os contaré que es lo que se avecina...videojueguilmente hablando, claro (los que esperaban una entrada sobre la continuación de la gran serie Aqui no hay quien viva, pueden ir ya abandonado el local. Gracias por su visita y los espero pronto de vuelta).